Él es nuestra única esperanza


La esperanza responde: «Vosotros, hijos del combate y de la esperanza, estáis equivocados, porque miráis al suelo. Os parece que todo está perdido porque creéis en las estadísticas, leéis los periódicos, vuestra fe está basada en la encuesta sociológicas, sólo creéis en lo que se ve. Levantaba vuestros ojos y mirad allá lejos donde está la fuente de la esperanza: Jesucristo, resucitado de entre los muertos, vencedor del egoísmo y del pecado, Él es nuestra única esperanza».

24 de octubre

El Sentido de la Vida – Padre Ignacio Larrañaga