Desde siempre y para siempre Tú eres, Señor


Antes de que existieran las cumbres nevadas y florecieran las rosas de los campos y brotaran los manantiales de las montañas, y el hombre pusiera un nombre a cada cosa, desde siempre y para siempre Tú eres, Señor.

11 de octubre

El Sentido de la Vida – Padre Ignacio Larrañaga