No en todos los momentos el alma tiene el mismo estado de ánimo.

No en todos los momentos el alma tiene el mismo estado de ánimo. Cuando deja de apoyarse en Dios, instintivamente el hombre se reclina sobre su centro, y en ese caso, al instante, desde todas partes hacen su aparición las sabandijas de las inseguridades. Entonces el hombre busca escondites para no sufrir ansiedad. El poder total, la libertad completa llegan después de mil combates e innumerables heridas.


31 de enero

El Sentido de la Vida – Padre Ignacio Larrañaga