Sólo un niño puede contemplar al Padre alimentando a los gorriones

Sólo un niño puede ver a Dios «sacar los ríos de los manantiales», «regar los montes, «hacer brotar la hierba para el ganado», «echar la comida a su tiempo» a los animales salvajes «repoblar la faz de la tierra con su aliento», «trazar fronteras en las aguas». De la misma manera, sólo un niño puede contemplar al Padre alimentando a los gorriones, vistiendo a las margaritas, regando con la lluvia o fecundando con el sol los campos de los justos y de los injustos.


9 de abril

El Sentido de la Vida – Padre Ignacio Larrañaga