Señor Jesús, todas nuestras voces se agolpan a tus puertas

Señor Jesús, todas nuestras voces se agolpan a tus puertas. Nuestras olas mueren en tus playas. Nuestros vientos duermen en tus horizontes. Los deseos más recónditos, sin saberlo, te reclaman y te invocan. Los anhelos más profundos te buscan impacientemente.