No te canses de brillar

Esas estrellas azules y rojas parpadean desde la eternidad. Sé como ellas: no te canses de brillar. Siembra por los campos secos y las cumbres agrias la esperanza y la paz, aunque tus ojos no vean las espigas doradas. Los hambrientos un día verán. Camina. El Señor será luz para tus ojos, aliento para tus pulmones, aceite para tus heridas, meta para tu camino. Ven. Comencemos otra vez.


29 de marzo

El Sentido de la Vida – Padre Ignacio Larrañaga