¡Otra vez la misericordia!

¡Otra vez la misericordia! Y ¡sea siempre bienvenida! Desde luego no hay otra palabra que mejor defina a Dios; ella expresa admirablemente los rasgos fundamentales del rostro divino. Es, además, hija predilecta del amor y hermana de la sabiduría; nace y vive entre el perdón y la ternura.


10 de mayo

El Sentido de la Vida – Padre Ignacio Larrañaga