En la altura de Dios, las cosas adquieren su real estatura

¿Qué valen nuestros pequeños ideales en comparación de la eternidad e inmensidad de Dios? Cuando se mira la altura del Altísimo, nuestros temores parecen sombras ridículas. En la altura de Dios, las cosas adquieren su real estatura, todo queda ajustado y llega la paz.


5 de julio

El Sentido de la Vida – Padre Ignacio Larrañaga