II Estación: Jesús traicionado por Judas



Del Evangelio según San Lucas 22,47-48.52-54a

Todavía estaba hablando, cuando llegó un tropel de gente, y el llamado Judas, uno de los doce, los precedía y se acercó a Jesús para besarle. Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al hijo del Hombre? (...) Dijo después Jesús a los que habían venido contra él, sumos sacerdotes, oficiales del Templo y ancianos: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y garrotes? Mientras estaba con vosotros todos los días en el Templo, no alzasteis las manos contra mi. Pero ésta es vuestra hora y el poder de las tinieblas. Entonces le prendieron, se lo llevaron, y lo metieron en casa del Sumo Sacerdote.



Reflexión

Porque mi Padre así lo ha determinado y porque está consignado en las Escrituras que el mundo se salvaría no enfrentándoos militarmente y derrotándoos a vosotros, sino poniéndome en vuestras manos como un indefenso cordero.