Oh Padre - El Pobre de Nazaret


Oh Padre de ternura: en esta tarde tomo en mis manos este cáliz amargo y lo depositó amorosamente en tus manos como prenda de amor y precio de rescate. Asumo el dolor de la humanidad entera en mi propio dolor. Asumo el asesinato de millares de seres inocentes en mi propio asesinato. Quiero cargar con las infinitas injusticias y atropellos de la humanidad en mi propio ajusticiamiento. En mi agonía agonizarán los moribundos de todos los siglos. Quiero que en esta tarde, Padre amoroso, el inmenso cúmulo del sufrimiento humano, una vez transformado en amor en mi dolor, tenga sentido de redención y valor de expiación y así el dolor sea santificado para siempre. En suma, quiero que en esta tarde el dolor y el amor se abracen como el crepúsculo y la aurora, y