Libertad a los oprimidos (Lc 4, 14-22)

Viernes de la II Semana de Navidad

Preparación previa.

Seguimos el esquema de la Pequeña Pedagogía. Hago un Silenciamiento mental Reconozco la presencia del Espíritu Divino. Descanso mi vida en su Espíritu. Lo invoco con la Canción del Espíritu (Senda 12)

Palabra

Lectura del santo evangelio según San Lucas 4, 14-22a

En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca.

Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan.

Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:

«El Espíritu del Señor está sobre mí,

porque él me ha ungido.

Me ha enviado a evangelizar a los pobres,

a proclamar a los cautivos la libertad,

y a los ciegos, la vista;

a poner en libertad a los oprimidos;

a proclamar el año de gracia del Señor».